Hace rato que no escribo por aqui y, para serles sincero, muy pocas ganas para hacerlo.
Siempre fui de la idea que es preferible no escribir nada antes que postear alguna boludez. Asi que aqui estamos.
Papá se operó del corazón el 6 de Octubre, le dieron el alta el 24. Estuvo una semana en casa hasta que tuvimos que internarlo de nuevo por una hipoglucemia.
El 1/11 a la tarde nos llamaron del hospital para avisarnos que se la habia abierto la sutura del esternón y que lo estaban trasladando al lugar donde lo operaron inicialmente.
Estuvo con respirador artificial y realmente muy mal durante más de 10 dias. Comenzó la recuperación.Fue increible
La noche previa al 2 de Diciembre soñé que le daban el alta. Era la primera vez que soñaba con papá y una más de sus tantas internaciones.
A las 12 y media de la mañana y, en ocasión del parte médico diario, el médico me dice que papá “falleció hace 20 minutos”.
Mi viejo se murió. Algo que uno sabe que eventualmente va a suceder pero que no quiere que suceda nunca.
Más de 16 años con problemas de salud debidas a la diabetes. Diálisis, calambres, transplante de riñón , innumerables infecciones urinarias y pulmonares,
ACV, múltiples hernias de disco. Dias de internación. Horas esperando los partes, los estudios, los análisis, los piquetes, los taxis, la farmacia, la obra social, etc,etc,etc
Estaba “sano” y alguien lo convenció de que ese problema cardíaco (sin síntomas) era importante . Quería operarse, apuró los prequirúrgicos y se operó.
Creo que nunca le contaron del todo de que se trataba eso y de como iba a ser el postoperatorio. Sobre todo para alguien que tenía tantas cosas además del “problema cardíaco”.
Una de las últimas noches antes de operarse le dije, “Pá, esa operación es complicarse al pedo. Lo mejor que te puede pasar es morirte de un ataque al corazón. Con las cosas que vos tenes, vas a terminar ciego, con algun miembro amputado, otra vez en diálisis y odiándote a vos mismo y a los demás por la vida de mierda que te estuvo tocando estos últimos años”
Al final te falló el corazón papi. Habías zafado de situaciones peores y, tengo que ser honesto, pensé que de esta también zafabas. Mamá nunca tuvo buena espina con esta operación. Ya no sufre más.
Todavia no me termina de caer la ficha. Llegan determinadas horas y estoy por llamar al chofer para irte a ver a la clínica o a escuchar el parte. Y se vienen las fiestas.
Y tengo que estar a la altura de las circunstancias. Contener a mamá y a mi hermano, y todo lo otro que hace falta hacer.
Tuve el mejor papá. Voy a seguir su legado. Te quiero papi!!
Jose Antonio Gomez
27/8/1939 – 2/12/2011





































